PRIMER PREMIO -GRUPO AVANZADO-SABADELL BALLA ORIENTAL

domingo, 30 de junio de 2013

"En la peluqueria..."


Me encanta cuando vas a la peluquería y la chica de turno te pregunta delante de todas las cotillas del pueblo “¿Que niña , cómo va ese meneo? ¿Sigues con la danza del vientre? Y zas! Todas, absolutamente TODAS las cabezas llenitas de rulos o tintes diversos se giran al unísono para examinarte de arriba abajo como si fueras extraterrestre. Aun no he logrado averiguar si es “expectación”, “admiración” o “horror”!!! pero lo cierto es que las caras son dignas de poesía y interiormente me producen una risa tremenda. 
Entonces una piensa “que coño, vamos a exagerar un poquitín y a poner al personal cardíaco” porque ya que estas siendo mejor examinada que tu propio médico de cabecera aprovechemos la tesitura. A lo que le respondo a la chica de turno que ya tiene sus manos en mi pelo   “si, si, por supuesto que sigo. Cada día descubro cosas nuevas, y mi marido últimamente anda contento” .  
 En ese justo momento todos los secadores dejan de funcionar y hasta la niña de prácticas derrama medio champú en la cabellera de la señora Rebeca.   ¿Ah si, y eso? .-sigue preguntándome mi peluquera insistente.   Ah! Pues mira oye .- respondo,   que este mes hemos aprendido unos movimientos nuevos tipo al “camello” ya sabes y el otro día disfrutamos mucho mientras le hice una demostración.


Mi peluquera, que de tanto interrogarme cada vez que me ve ya sabe los nombres de todos los movimientos habidos y por haber, no se inmuta lo más mínimo ante mis comentarios, camellos, ochos, ondulaciones, shimie...todo le resulta familiar y hasta le he hecho alguna demostración en alguna ocasión que se ha puesto insistente, pero las cotillas del lugar sufren un leve sofoco que consiguen apaciguar con esos abanicos que siempre llevan en el bolso. Acto seguido dejan de mirarme, y su mirada pasa de “expectante” a “jesús que verguenza”. 




A mi peluquera se le escapa la risa, harta de lidiar todo el día con los cotilleos de las mujeres de avanzada edad de mi pueblo, y yo , muy digna, cojo mi revista Hola y ojeo sus páginas mientras me cuidan el pelo, tan buena como un angelito. Un angelito que baila danza oriental!


Y es que ¿qué seria de la vida sin estos momentos bochornosos para algunos y tan divertidos para otros? . Que chispa más divertida nos da la danza oriental.


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