PRIMER PREMIO -GRUPO AVANZADO-SABADELL BALLA ORIENTAL

jueves, 23 de agosto de 2012

"Esa mirada" dedicado a mi amiga Angeles Lopez que me dejó impactada con su fotografia





Los sueños traspasaban la mirada cobriza de aquella mujer que minutos antes bailaba sinuosa y perfecta en cada rincón del harén. Nadie sabia su nombre y sin embargo era la más bella y popular, la más respetada.

Aquella noche se vistió de rojo, el color favorito del sultán, aunque lo hizo sin mucho esmero...nunca había visto al sultán y no tenía ningún interés en complacerle, pero aquella noche...había sido la elegida.

Mientras colocaba sus ultimas joyas en los brazos y pelo, un latido insistente en su corazón le recordaba que unos meses antes había conocido a un hombre increiblemente bello y especial en una celebración de su pueblo, y como sus labios tan solo pudieron unirse por unos instantes antes de que unos hombres vestidos elegantemente se lo llevaran quien sabe a que lugar. Tan solo fue un dia, pero el más maravilloso de su vida.



Cuando terminó de perfumarse con azahar y jazmín, cubrió su pelo y su rostro con un espectacular velo de seda rojo y amenizó su dura espera dejándose envolver por la música que podía oírse por todo el palacio.

Se encontraba de espaldas moviendo sensualmente su cuerpo, y sin darse cuenta, estaba siendo observada. Ella seguía moviéndose feliz y en uno de sus giros emocionados vió a un hombre en la penumbra que la observaba.

El corazón le dio un vuelco y paró de repente dándose cuenta de que el sultán ya estaba allí. Corrió a sus piernas y se arrodilló en señal de disculpa, y unas perfectas manos varoniles le acariciaron la cara en un intento de levantarla del suelo.

El tacto de sus manos era dulce y suave, ella no dudó en tocarlas y mientras iba poniéndose en pie despacio, iba observando el joven cuerpo del sultán. Su ropa era lujosa, con unos bordados en oro y colores que embellecían su torso medio descubierto. Ella no se atrevía a mirarle a la cara, y cuando estuvo a la altura de su cuello, el sultán, con gran cariño le levantó la barbilla para que le mirara.

Era él. Era ese hombre con el que había compartido el dia más maravilloso de su existencia.

Y sus miradas se cruzaron para siempre...........

1 comentario:

Lourdes dijo...

Bello relato y hermosa imagen. Cariños, Lou